Hotel Boutique, Hungría

Durante las primeras décadas del siglo XIX, en el periodo Clásico, se sentaron las bases de la tradición centenaria del desarrollo urbano: la disposición de los edificios en forma de bloques, el rigor lógico de la red de calles y, para contrarrestar este rigor, las plazas elegantemente proporcionadas, formando un entramado funcional incluso hoy en día.

A medida que Budapest se convirtió en una metrópoli monárquica, los edificios crecieron en altura y se sometieron a  un "lavado de cara"  histórico: las casas que tradicionalmente tenían una o dos plantas se ampliaron con dos o tres plantas adicionales; y de acuerdo con la tendencia de la época, los edificios se reconstruyeron con nuevas fachadas elegidas de forma ecléctica y basadas en diferentes estilos históricos. Todo esto fue una consecuencia natural proveniente del proceso del "uso de la ciudad”... pero sigue siendo la ciudad que amamos y esta es la vida natural de la ciudad.

El aspecto exterior del edificio se determina principalmente por las cuatro fachadas "reconstruidas" con un estilo histórico, por encima de ellas las dos nuevas plantas que se crearon (intencionadamente)  tienen una profundidad de fachada diferente.

La fachada  histórica, que  mantiene su monocromático matiz de colores, y los pisos superiores, revestidos uniformemente con cobre, no desentonan; en base a esta continuidad, la intervención contemporánea se autodefine en su nueva posición, pero al mismo tiempo, es consciente del hecho de que su propia existencia se sostiene en las buenas proporciones de las instalaciones.

Esta dependencia mutua ha influido también en la creación del interior. Las decisiones arquitectónicas que podemos apreciar están muy bien situadas: la dualidad del yeso dominante y el cobre de la parte exterior se convierten en la dualidad de la pared blanca y la luz (artificial y natural) en los espacios públicos interiores.

Hay colores dinámicos en los puntos específicos, matices básicos en blanco y negro en el caso de los acabados de cerámica, y los  blancos sanitarios escultóricos en los baños. La nueva ampliación está, lógicamente, separada y tampoco encontramos ninguna explicación histórica en el interior.

¿Y por qué  cobre? Porque es moderno y tradicional, progresista, divisivo y uniforme al mismo tiempo, es, simplemente, obvio. Es definitivo, eterno y puede ser reutilizado en cualquier momento. Es estructurado, rico en detalles y mantiene todavía su carácter monolítico de objeto; profesional, pero descarado al mismo tiempo.

Se ha publicado un artículo sobre este edificio en el número 30/2011 de la revista Copper Architecture Forum.

Escrito por: 
Nagy Peter, W6 Studio Kft
Propietario: 
General Estates Hungary Kft
Fecha de finalización: 
2010
País: 
Hungría
Código postal: 
1054
Ciudad: 
Budapest
Calle: 
Szabadság tér
Latitud: 
47.502503911187
Longitud: 
19.05029296875
Ubicación: 
Aplicaciones: 
Fachadas
Tipo de edificio: 
Hoteles, alojamiento
Cobre utilizado: 
Pre-oxidado
Propiedad: 
Renovación
Edición: 
2011
Título: 
Péter Reimholz and Péter Nagy, Tamás Németh
Dirección y descripción: 

Estudio de arquitectura: Péter Reimholz – Péter Nagy, W6 Stúdió Kft.

Arquitectos: Tamás Németh, Nándor Szabó P.

Trabajos gráficos: Júlia Reimholz

1026 Budapest Trombitas  18a, 1026 Budapest, Hungría

Título: 
Narva Kft.
Dirección y descripción: 
Copper product: Nordic Brown